El artista e ilustrador asentado en Moscú, ProBoyNick, hace hermosas e increíblemente detalladas, obras de arte en los automóviles y contenedores que tienen la suficiente suciedad como para mantener una obra digna de Da Vinci.

Usando sus dedos y una selección de pinceles, el artista, conocido como Nikita Golubev, pinta cosas como meticulosos retratos de animales, manos rezando, un retrato íntimo de un hombre, y un grupo de surfers sobre una ola de suciedad. Es la forma perfecta de vandalismo, no porque es movible, sino por su temporalidad –todas las obras acabarán por borrarse, ya sea por el dueño o los elementos de la naturaleza.

Antes de que empezara con sus obras de suciedad, Golubev experimentó con diferentes medios como pintura, dibujo, ilustración editorial y desarrollo de personaje. Ese último, de hecho, muestra que cada obra no sólo tienen una similitud con algo, sino que también hay una personalidad escondida.