Una gasolinera rusa decidió hacer una campaña de publicidad un poco extraña en la que regalaban un tanque de combustible a las y los usuarios que llegarán usando un bikini, zapatos de tacón y ellos mismos se despacharan.

La respuesta del público fue enorme, las filas para recargar el tanque eran larguísimas, y todas las mujeres llegaron en tacones y bikini para cargar su automóvil.

Este acto se puede considerar sexista, pero también los hombres podían llegar a cargar su tanque, siempre y cuando usarán los tacones, el traje de baño y se despacharán ellos mismos. Por supuesto no faltaron los hombres que con tal de conseguir un tanque gratis llegaron como se les solicitaba.

En los videos se puede observar las inmensas filas y el tráfico que provocó esta empresa con su controvertida idea, e Internet no deja de hablar de la oferta.

El público se mostró feliz con la oferta, incluso las mujeres posaban para las fotos y los videos bailando.